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TESTIMONIOS

JENIFER DUQUE

“Ser asesorada de Kathe ha sido una de las mejores decisiones que he tomado para iniciar un verdadero cambio en mi vida, porque su compromiso y responsabilidad con la labor que hace permite que los asesorados podamos adquirir conciencia para cumplir metas, y al final, no solo cambiar la apariencia del cuerpo, si no también tener una buena relación con la comida que permite quitar un montón de limitaciones mentales que frenaban las metas…

Mi relación entre mente y cuerpo cambio totalmente luego de que Kathe con toda la paciencia del mundo me ayudara a clarificar mis metas, tomar un norte y encontrar la motivación necesaria para que mi relación con el ejercicio y la comida funcionara como siempre había querido.

Siempre se lo agradeceré, porque su metodología me ayudo a entender que era tan importante mi relación con la comida como mi relación con el cuerpo y que manejando todo en conjunto iba a obtener con paciencia y más rápido de lo que imaginara, los resultados que quería.”

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LORENA PISANA

“Conocer a Katy y la Dieta Flexible ha sido de las mejores cosas que me ha pasado en los últimos años, me cambió la manera de ver la comida y me demostró que es posible comer las cosas que te gustan sin sacrificar tu apariencia ni tu salud. ¡Estaré agradecida con ella para siempre!”

Keyla Pernía

“Mi nombre es Keyla. Tengo 24 años y vivo en Caracas, Venezuela.

Considero que siempre he sido del tipo de personas que se ha negado a realizar dietas estrictas, si bien nunca he llevado una alimentación exageradamente desbalanceada ni tomo bebidas alcohólicas, desde niña siempre he sido muy dulcera. Aunque hacia ejercicios multifuncionales y lo disfrutaba, lo que me frenaba a buscar una mejor versión física de mi era asumir el reto de seguir una dieta estricta eliminando comidas que disfrutaba. Por lo que nunca me colocaba metas específicas ni me inscribía en gimnasios, porque sentía que no iba a ver resultados hasta que no estuviera dispuesta a llevar una dieta estricta.

Ante este dilema, una amiga me comenta de Katherine Vergara y de la dieta flexible. La posibilidad de ver resultados sin eliminar las comidas que más disfrutaba me pareció la solución a lo que siempre me había frenado con mis metas físicas.

 

Sin embargo no tome la decisión en automático. Sentía que mi mayor temor y desafío con respecto a iniciar el plan nutricional y de entrenamiento era no poder cumplirlo porque justamente estaba por iniciar mi último semestre de la carrera, mi tesis de grado de arquitectura, lo que significaba que venían días de estrés, trasnocho, ansiedad por las entregas y en resumen ganas de comer más. Al final decidí asumir el reto porque las limitaciones están en la mente, no iba a poner eso como excusa, me dispuse a cumplir esa meta con mi físico a la par de la elaboración de mi tesis.

Los cambios fueron prácticamente inmediatos, la alimentación balanceada y el incremento de la ingesta de agua aumento significativamente mi energía, lo que me ayudaba a ser productiva con mi tesis de grado. En el transcurso de las semanas me sentía cada vez mejor y por ende más motivada en continuar el proceso. Toda la energía interna se veía reflejada en el gimnasio, notaba como lograba aumentar con relativa rapidez las cargas en los entrenamientos y las sesiones de cardio ya no me agotaban tanto.

Si bien mi peso no variaba, los cambios en mi contextura eran notorios, estaba bajando el porcentaje de grasa y a la par aumentando el porcentaje de masa muscular, todo esto llevando una ingesta calórica controlada sin eliminar por completo comidas y dulces que me gustaban.

Hoy en día, casi un año después, me mantengo motivada, ya tengo ideas intuitivas de las proporciones de las comidas y me mantengo haciendo ejercicio. Cambió mi estilo de vida. “

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KATHY VILLA

“Ha sido un proceso difícil y largo… y no me refiero solo a lo físico sino también a aceptarme a mí misma. En el momento que dejé de obsesionarme con mi cuerpo y comencé a amarme llegaron los cambios físicos. En la primera foto, siguiendo una dieta absurda, bajísima en calorías, haciendo 3 horas de ejercicio 6 veces por semana. Hoy con una dieta de acuerdo con mis requerimientos (2500 calorías) sin prohibirme las comidas que me gustan, un entrenamiento bien estructurado 5 veces por semana y solo 2 sesiones de cardio a la semana.
Todavía me falta bastante por mejorar pero el día de hoy me siento bien con estos cambios que van más allá de lo físico! Gracias coach, por tu gran acompañamiento en este proceso.”